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Algo viejo, algo nuevo, algo prestado y algo azul
Lo viejo simboliza la conexión de la novia
con su pasado y su familia; por ello, suele ser alguna joya familiar
o un traje de boda. Lo nuevo encarna las esperanzas
de comenzar una nueva vida de felicidad y prosperidad.
Lo prestado suele ser algo que otra mujer ha llevado
en su propia boda y que entrega a la novia para transmitirle la dicha
y la fortuna de su matrimonio.
Lo azul simboliza la pureza y la fidelidad. De hecho,
desde la antigüedad hasta que la reina Victoria de Inglaterra estableció
el color blanco como el propio de los vestidos nupciales, las novias
vestían de azul.
Luna de miel
Se trata de una costumbre originaria de las tribus germanas, las cuales solamente
celebraban bodas durante la Luna llena. Los novios debian beber licor
de miel (una bebida fermentada de miel conocida como aguamiel) en los
30 días que seguían a la boda. De ahí que, hoy
en día, luna de miel signifique el período posterior a
la boda, cuando los novios van de viaje a lugares exóticos y
románticos.
El ramo de novia
Las novias egipcias llevaban hierbas de fuerte aroma para ahuyentar
a los malos espíritus. Con el tiempo, las hierbas fueron sustituidas
por flores.
Originariamente, la novia no arrojaba un ramo, sino un zapato. Luego,
la costumbre evolucionó hacia las flores. En Estados Unidos,
está muy arraigado que la novia lance el ramo entre sus amigas
y familiares solteras. En España, se suele entregar el ramo a
alguien decidido por los novios.
La liga
En la Francia del siglo XIV, se consideraba que la liga de la novia
traía buena suerte, por lo que los invitados corrían detrás
de ella para quitársela. Para evitar lo grosero de esta práctica,
las novias comenzaron a tirar la liga voluntariamente, y este gesto
derivaría en el que hoy se realiza con el ramo de novia. En Estados
Unidos, es el novio quien lanza la liga de la novia a los solteros,
para conocer quien será el próximo en contraer matrimonio.
Joyas y anillos
Las piedras preciosas se incluían a menudo en la dote que el
novio pagaba para pedir la mano de su novia en el medievo. Así,
las alianzas se colocan en el dedo anular porque antiguamente se creía
que la vena de este dedo iba directamente al corazón.
En la antigüedad, cuando las condiciones de vida eran más
precarias, el marido intentaba asegurarse la longevidad de su esposa
mediante un rito en el cual le ataba alrededor de los tobillos y las
muñecas hierba, cuero u otros materiales. Los anillos actuales
se pueden considerar una evolución de aquellos lazos de unión.
Lanzar arroz
El grano que se arroja a la salida de la ceremonia religiosa simboliza
la prosperidad y la fertilidad que se desea al nuevo matrimonio para
que tenga una gran familia y abundancia en todos los aspectos. Actualmente,
se arrojan también pétalos de rosa, que representan un
futuro dulce y pleno.
Lanzar cereal a los novios es una costumbre que se conserva en Europa
desde la Edad Media. Esta práctica comenzó en Oriente,
donde el arroz está considerado como símbolo de fertilidad.
La tarta nupcial
Tiene su origen en la antigua Roma, donde era tradición popular
romper un pan sobre la cabeza de la novia como símbolo de fertilidad.
En la Inglaterra medieval, los invitados llevaban a las bodas tartas
que amontonaban y que los novios besaban para después repartirlas
entre todos los asistentes. De esta última práctica proviene
el tipo de tarta de varios pisos que conocemos hoy en día.
También existe la costumbre de entregar las figuritas del pastel
a la pareja de entre los invitados que más pronto se casará.
El velo
Eran los romanos quienes colocaban un velo sobre el rostro de la novia
en los matrimonios convenidos para que el novio no se echase atrás
si el rostro de aquélla no era de su agrado.
Cruzar el umbral de la puerta en brazos
También los romanos pensaban que el hecho de que la novia tropezase
al entrar en su nuevo hogar era un mal augurio, por lo que el novio
la cogía en brazos para evitarlo. |